Que ganas tenía de empezar a enseñaros y contaros mis últimas minivacaciones en Holbox, una pequeña isla al norte de la península del Yucatán, una lengua de arena blanca sin asfaltar, salvaje y auténtica, que ya conocimos el pasado verano y hemos repetido porque es el mejor lugar para desconectar de la ciudad y del mundo.
Para mi, lo mejor de esta isla son los paseos por la playa, de punta a punta, sus atardeceres maravillosos,






