El verano está a la vuelta de la esquina, y se nota. El buen tiempo, los días cada vez más largos y esas ganas casi inevitables de pasar más horas al aire libre lo confirman. Después de tantos meses marcados por la rutina, el cuerpo pide un respiro, cambiar de aires y conectar con la naturaleza. Y ahí el senderismo encaja como anillo al dedo. No hace falta mucho: un calzado cómodo y resistente y






